Mes a mes, desde que se publicó en el Diario Oficial hasta el 1 de enero de 2027.
Qué es esto
Una bitácora mes a mes de la reforma al registro de jornada, desde que se publicó en
el Diario Oficial el 1 de mayo de 2026 hasta el 1 de enero de 2027, cuando entran en
vigor las sanciones. Cada entrada cubre un mes y lo que cambió en él.
Sobre las fechas: las entradas de mayo a octubre se publicaron
juntas el 16 de octubre de 2026, como registro de lo ocurrido. No simulamos haberlas
publicado mes con mes. A partir de noviembre, la bitácora sigue el calendario real.
A mediados de octubre, las disposiciones generales de la STPS siguen sin publicarse en el DOF. Faltan poco más de diez semanas para el 1 de enero. Esperar es la opción que parece prudente y es la que sale cara.
El reloj en la puerta resuelve a quien entra por la puerta. La obligación no distingue: obra, ruta, campo, servicio en sitio y trabajo desde casa cuentan igual, y ahí es donde casi nadie tiene un proceso.
Todo el mundo habla de la multa. Pero en los conflictos sobre jornada la carga de la prueba la tiene la empresa: si no puede exhibir los registros, se presumen ciertas las horas que la persona trabajadora alega.
«Electrónico» y «con trazabilidad» no son lo mismo. Una hoja de cálculo cumple lo primero y falla lo segundo: cualquiera la edita y el archivo no conserva memoria de quién cambió qué.
En junio, una funcionaria de la STPS describió lo que busca la autoridad como «perfecta trazabilidad». No es un requisito escrito todavía, pero es la señal más clara que ha dado sobre qué va a considerar un registro válido.
El 1 de mayo de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma a la Ley Federal del Trabajo que agrega la fracción XXXIV al artículo 132. Desde ese día existe la obligación de registrar electrónicamente la jornada, y desde el 1 de enero de 2027 existen las sanciones.
Seis semanas alcanzan para probar el registro con un grupo pequeño, encontrar los casos raros y llegar a enero con un proceso que ya funciona en lugar de uno recién estrenado.
Lo que debería estar en su lugar antes del 1 de enero, en orden de importancia, incluido el cambio de jornada de 48 a 46 horas que entra la misma semana y que muchos están pasando por alto.